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Levítico Atribuido a Moisés

Antiguo Testamento · Pentateuco

Levítico

Atribuido a Moisés

Siglos VII–V a. C. · Antiguo Israel

  • 2 h 1 min
  • Exigente

De qué trata

Es el manual sacerdotal del antiguo Israel, dictado según el relato por Dios a Moisés al pie del Sinaí. Explica cómo ofrecer los sacrificios, cómo se consagran los sacerdotes, qué animales se pueden comer, qué hace a una persona impura y cómo purificarla, y cómo celebrar las fiestas del año. Su segunda parte, el llamado «Código de Santidad», reúne normas morales y sociales, desde la prohibición del incesto hasta el mandato de amar al prójimo.

Por qué importa

Es la base de buena parte de la práctica judía, como las normas alimentarias (la comida kosher) o el Día de la Expiación, Yom Kipur. De él vienen el mandato «amarás a tu prójimo como a ti mismo», que Jesús y el rabino Akiva señalaron como uno de los principios centrales de la ley, y la expresión «chivo expiatorio». El año de jubileo inspiró la inscripción de la Campana de la Libertad de Filadelfia, y algunos de sus versículos siguen en el centro de debates actuales sobre moral sexual.

Para quién es

Para el lector interesado en la historia de las religiones, la antropología o el derecho antiguo. No tiene casi narración y es repetitivo, así que conviene leerlo por partes; los capítulos 16, 19 y 25 son los más accesibles y los de mayor influencia.

Antiguo Israel Para pensar Ley y justiciaFe

No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo: mas amarás a tu prójimo como a ti mismo: Yo Jehová. (19:18)

Personajes
Moisés
El mediador que recibe de Dios todas las leyes del libro y las transmite al pueblo.
Aarón
Hermano de Moisés, consagrado como primer sumo sacerdote junto con sus hijos.
Nadab
Hijo mayor de Aarón, muerto por un fuego divino tras ofrecer un «fuego extraño».
Abiú
Hijo de Aarón que muere junto a su hermano Nadab por el mismo motivo.
Eleazar
Hijo de Aarón que, con su hermano Ithamar, continúa el sacerdocio.
Ithamar
El hijo menor de Aarón, sacerdote junto a Eleazar.
Azazel
Figura misteriosa del desierto, quizá un demonio, a la que se envía un macho cabrío cargado con los pecados del pueblo.
Moloch
Divinidad, o tipo de sacrificio, ligada a la ofrenda de niños por el fuego, que la ley prohíbe con la pena de muerte.
Sinaí
El monte junto al que, según el relato, Dios dicta estas leyes a Moisés.
Contexto

El autor

La tradición judía y la cristiana atribuyen a Moisés los cinco libros del Pentateuco, la Torá. Desde el siglo XVIII y sobre todo desde Julius Wellhausen (1878), la crítica los explica como la unión de varias fuentes escritas a lo largo de siglos: el Jahvista (J), el Elohísta (E), el Deuteronomista (D) y el Sacerdotal (P). El Levítico pertenece casi entero a la fuente sacerdotal (P), obra de los círculos de sacerdotes de Jerusalén. Desde el siglo XIX se distingue dentro de él el «Código de Santidad» (capítulos 17–26), con un estilo y unas preocupaciones propias, que muchos atribuyen a una escuela posterior que revisó el material sacerdotal. La fecha se discute: buena parte de la investigación lo sitúa en el exilio o después, en los siglos VI y V a. C.; otros, como Jacob Milgrom, defienden que gran parte de sus leyes son anteriores al exilio. Es probable que recoja prácticas rituales mucho más antiguas que su redacción.

La época

Sus leyes suponen un santuario único, un sacerdocio hereditario descendiente de Aarón y un calendario de fiestas, rasgos propios del templo de Jerusalén. Después de la destrucción de ese templo por Babilonia (587 a. C.) y durante su reconstrucción en época persa (desde el 515 a. C.), los sacerdotes se convirtieron en los principales dirigentes de la comunidad judía, y la pureza, la separación de los otros pueblos y la santidad del pueblo entero fueron formas de mantener su identidad. Muchas de sus normas tienen paralelos en los rituales de otros pueblos antiguos de Mesopotamia, Siria y Anatolia.

El texto y sus manuscritos

El texto hebreo del Levítico es muy estable. La base de las traducciones es el texto masorético, cuya copia completa más antigua es el Códice de Leningrado (1008), porque el Códice de Alepo perdió casi todo el Pentateuco en 1947. Entre los Rollos del Mar Muerto hay más de una docena de manuscritos, entre ellos un rollo escrito en la antigua escritura paleohebrea y fragmentos de una traducción griega; y un rollo carbonizado hallado en la sinagoga de Ein Gedi, con los primeros capítulos del libro, pudo leerse en 2015 mediante un escaneo digital. La Septuaginta griega no presenta diferencias de peso con el hebreo. La RV1909 traduce del hebreo.

Resumen completo

Contiene spoilers: cuenta toda la historia, incluido el final.

El libro empieza con Jehová llamando a Moisés desde el tabernáculo. Los capítulos 1 a 7 describen los cinco tipos principales de sacrificio: el holocausto, que se quema entero; la ofrenda de cereal o «presente»; el sacrificio de paces, que se comparte en una comida; la expiación por el pecado y la expiación por la culpa. Se precisa qué animal corresponde a cada caso, qué partes se queman, cuáles comen los sacerdotes y qué hacer con la sangre.

Los capítulos 8 a 10 cuentan la consagración de Aarón y sus hijos como sacerdotes durante siete días y sus primeros sacrificios, que Dios acepta enviando fuego sobre el altar. Ese mismo día, dos hijos de Aarón, Nadab y Abiú, ofrecen «fuego extraño» que no se les había mandado y mueren abrasados; Aarón calla, y se prohíbe a los sacerdotes beber vino cuando sirven en el santuario.

Los capítulos 11 a 15 tratan de la pureza ritual. Se distinguen los animales limpios de los inmundos: se pueden comer los que tienen la pezuña hendida y rumian, y los peces con aletas y escamas, pero no el cerdo ni muchos otros. Siguen las normas sobre la mujer tras el parto, sobre las enfermedades de la piel que la RV1909 llama «lepra» —y que también pueden afectar a la ropa y a las paredes de las casas— y sobre los flujos del cuerpo.

El capítulo 16 regula el Día de la Expiación, el único día en que el sumo sacerdote entra en el lugar santísimo. Se echan suertes sobre dos machos cabríos: uno se sacrifica a Jehová y el otro, tras confesar sobre su cabeza los pecados de Israel, se envía vivo al desierto, «a Azazel». De este rito nació la expresión «chivo expiatorio».

Los capítulos 17 a 26, que los especialistas llaman «Código de Santidad», repiten una idea: «seréis santos, porque yo soy santo». Prohíben comer sangre y una larga lista de uniones sexuales, entre ellas el incesto, el adulterio y las relaciones entre varones, así como el sacrificio de niños a Moloch. El capítulo 19 mezcla normas rituales con mandatos éticos: dejar parte de la cosecha para los pobres y el extranjero, no oprimir al jornalero, no maldecir al sordo ni poner tropiezo al ciego, amar al prójimo y al extranjero como a uno mismo.

Se fija también el calendario religioso: el sábado, la Pascua y los panes sin levadura, la fiesta de las semanas, el día de las trompetas, el Día de la Expiación y la fiesta de las cabañas. Un relato breve cuenta la lapidación de un hombre que blasfemó, y con él se repite la ley del talión. El capítulo 25 manda dejar descansar la tierra cada siete años y, cada cincuenta, celebrar un jubileo en que los esclavos israelitas quedan libres y las tierras vuelven a su familia original, porque la tierra es de Dios.

El capítulo 26 promete bendiciones si el pueblo cumple estas leyes —lluvia, cosechas y paz— y amenaza con desgracias crecientes si no lo hace, hasta el destierro entre las naciones, aunque Dios recordará su pacto con los patriarcas. El último capítulo, una especie de apéndice, trata de los votos, del rescate de lo consagrado a Dios y de los diezmos, y cierra con la frase: «Estos son los mandamientos que ordenó Jehová a Moisés, para los hijos de Israel, en el monte de Sinaí».

Dominio público. Reina-Valera, revisión de 1909, vía eBible.org; acentuación modernizada. Números Strong de la misma edición.