Nuevo Testamento · Cartas de Pablo
Filemón
Pablo de Tarso
- 2 min
- Fácil
De qué trata
Es la carta más breve de Pablo, una sola página dirigida a Filemón, un cristiano en cuya casa se reunía una comunidad. Pablo, preso, le devuelve a su esclavo Onésimo, que se ha hecho cristiano a su lado, y le pide que lo reciba «no ya como siervo», sino como un hermano.
Por qué importa
Es una pieza maestra de persuasión, que combina afecto, humor y presión sutil, y un raro testimonio directo sobre la esclavitud en el mundo romano desde dentro de una comunidad cristiana. En el siglo XIX la usaron tanto los defensores de la esclavitud en Estados Unidos, porque Pablo devuelve al esclavo, como los abolicionistas, porque le pide que lo trate como hermano. Hoy sigue siendo un texto clave para estudiar la relación entre el cristianismo primitivo y las estructuras sociales de su época.
Para quién es
Para cualquier lector: se lee en cinco minutos y no requiere preparación. Es una buena muestra del arte de escribir cartas en la Antigüedad. Gana mucho si se lee junto con Colosenses, que menciona a casi las mismas personas.
Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta. (1:18)
Personajes
- Pablo
- Autor de la carta, preso, que intercede por un esclavo.
- Timoteo
- Colaborador que figura como corremitente.
- Filemón
- Cristiano acomodado de Asia Menor, en cuya casa se reúne una iglesia y dueño del esclavo Onésimo.
- Apphia
- Mujer de la comunidad saludada en la carta, quizá la esposa de Filemón.
- Archîpo
- Miembro de la comunidad al que Pablo llama «compañero de nuestra milicia».
- Onésimo
- Esclavo de Filemón que se encontró con Pablo y se hizo cristiano; su nombre significa «útil».
- Epafras
- Compañero de prisión de Pablo que envía saludos.
- Marcos
- Colaborador de Pablo que también saluda.
- Lucas
- Colaborador de Pablo que se suma a los saludos.
Contexto
El autor
Es una de las siete cartas indiscutidas de Pablo; su autenticidad casi no se discute. Lo que sí se debate es la situación de Onésimo. La interpretación tradicional lo considera un esclavo fugitivo que se encontró con Pablo en la cárcel; otros especialistas proponen que no había huido, sino que buscó a Pablo como mediador en un conflicto con su amo, algo que la ley romana permitía, o que la comunidad lo había enviado para ayudar a Pablo. La carta nunca pide expresamente su liberación, aunque muchos leen ese deseo entre líneas.
La época
Pablo escribe desde una prisión, que la tradición sitúa en Roma, hacia el año 60–62; muchos especialistas prefieren Éfeso, hacia el 54–56, por ser más fácil viajar desde allí a Colosas, donde probablemente vivía Filemón. En el Imperio romano, los esclavos eran una parte enorme de la población y podían ser castigados duramente si huían. Hacia el año 110, Ignacio de Antioquía menciona a un obispo de Éfeso llamado Onésimo; algunos estudiosos han especulado que fuera el mismo, pero es una conjetura sin pruebas.
El texto y sus manuscritos
La carta fue aceptada desde muy pronto: figuraba ya en el canon de Marción, en el siglo II. Un pequeño fragmento en papiro, el P87, del siglo III, conserva algunos versículos; los primeros textos completos son los del Códice Sinaítico (siglo IV) y el Alejandrino (siglo V), porque el Códice Vaticano está incompleto al final. El Nuevo Testamento de la RV1909 sigue el *Textus Receptus*, que añade al final una nota de copista sobre el lugar de redacción.
Resumen completo
Contiene spoilers: cuenta toda la historia, incluido el final.
Pablo, «prisionero de Jesucristo», y Timoteo saludan a Filemón, a Apphia, a Archîpo y a la iglesia que se reúne en su casa. Pablo da gracias por el amor y la fe de Filemón, que han consolado a los creyentes.
Aunque podría mandarle, dice, prefiere rogarle «por amor», siendo ya anciano y prisionero. Le ruega por Onésimo, al que llama «mi hijo» porque se convirtió estando con él en la cárcel. Juega con su nombre, que significa «útil»: antes le fue inútil, pero ahora es útil para ambos. Se lo devuelve, aunque le habría gustado retenerlo a su lado.
Pablo sugiere que quizá Onésimo se apartó por un tiempo para que Filemón lo recuperara para siempre, «no ya como siervo, antes más que siervo», como hermano amado. Le pide que lo reciba como lo recibiría a él y, si Onésimo le causó algún perjuicio o le debe algo, que lo cargue a su cuenta. Lo firma de su puño, recordándole de paso que Filemón mismo le debe su propia vida.
Pablo dice confiar en que Filemón hará incluso más de lo que le pide, y le anuncia que le prepare alojamiento, porque espera ser liberado pronto y visitarlo. Envían saludos Epafras, compañero de prisión, Marcos, Aristarco, Demás y Lucas. La carta no dice qué respondió Filemón ni si Onésimo fue liberado.