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Apocalipsis Juan de Patmos

Nuevo Testamento · Profecía

Apocalipsis

Juan de Patmos

c. 68–96 d. C. · Asia Menor

  • 1 h 7 min
  • Exigente

De qué trata

El Apocalipsis, o 'revelación', narra una serie de visiones que un tal Juan dice haber tenido en la isla de Patmos. Tras siete cartas a siete iglesias de Asia Menor, describe en el cielo el trono de Dios y un Cordero que abre un libro de siete sellos. Siguen ciclos de catástrofes, la lucha entre un dragón y una mujer, dos bestias y la caída de 'Babilonia'. Termina con el juicio final y una Jerusalén nueva que baja del cielo.

Por qué importa

Ningún libro bíblico ha dejado tanta huella en la imaginación de Occidente. De aquí vienen los cuatro jinetes, el número 666, Armagedón, el milenio, el anticristo como bestia, la 'gran ramera' y la propia palabra 'apocalipsis' como sinónimo de catástrofe. Inspiró los Beatos medievales, los grabados de Durero, el Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela, innumerables movimientos milenaristas y obras como *El séptimo sello* de Bergman. Es también un documento político: una protesta cifrada contra el poder de Roma.

Para quién es

Para el lector que disfrute de imágenes poderosas y quiera conocer la raíz de muchos símbolos culturales. Es difícil: su lenguaje de números, animales y colores remite constantemente a Daniel, Ezequiel y otros profetas. Conviene leerlo como literatura simbólica de su tiempo, no como un calendario del futuro, y con una guía a mano.

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Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas. (21:4)

Personajes
Juan
Visionario que narra el libro desde la isla de Patmos, donde estaba 'por la palabra de Dios'.
Jesucristo
Aparece glorificado en la primera visión y como Cordero inmolado que abre los sellos del libro.
Patmos
Pequeña isla del mar Egeo donde Juan dice haber recibido las visiones.
Efeso
Gran ciudad de Asia Menor, la primera de las siete iglesias a las que se dirigen las cartas.
Laodicea
Ciudad rica de Asia Menor, cuya iglesia es reprendida por ser 'tibia'.
Antipas
Cristiano de Pérgamo, llamado 'testigo fiel', muerto por su fe.
Jezabel
Apodo, tomado de una reina del Antiguo Testamento, de una profetisa de Tiatira a la que el libro condena.
Nicolaítas
Grupo cristiano rival, criticado en las cartas a Éfeso y Pérgamo.
Miguel
Arcángel que encabeza la batalla en el cielo contra el dragón.
Satanás
El dragón o 'serpiente antigua', vencido, encadenado mil años y finalmente arrojado al lago de fuego.
Abaddón
Nombre hebreo ('destrucción') del ángel del abismo que reina sobre las langostas.
Babilonia
La 'gran ramera' sentada sobre siete montes, imagen de Roma.
Armagedón
Lugar de la batalla final, probablemente el 'monte de Meguido', en el norte de Israel.
Gog
Con Magog, nombre tomado de Ezequiel para las naciones que se alzan en la última rebelión.
Jerusalem
La ciudad santa, que al final desciende del cielo como 'Jerusalem nueva'.
Contexto

El autor

El autor se llama a sí mismo Juan, pero nunca dice ser apóstol. Justino e Ireneo, en el siglo II, lo identificaron con el apóstol Juan, hijo de Zebedeo. Ya hacia el año 250, Dionisio de Alejandría observó que su griego, lleno de irregularidades y semitismos, era muy distinto del del Evangelio de Juan, y concluyó que eran autores distintos. Hoy casi todos los especialistas coinciden: lo ven como un profeta cristiano de origen judío, quizá emigrado de Palestina, con autoridad sobre las iglesias de Asia Menor y distinto del autor del cuarto Evangelio.

La época

Ireneo lo fecha al final del reinado de Domiciano, hacia el año 95, y esa es la fecha más aceptada. Una minoría lo sitúa hacia los años 68-70, tras la persecución de Nerón y durante la guerra judía. Asia Menor era entonces un centro del culto al emperador. Juan ve en Roma, la ciudad de las siete colinas, una nueva Babilonia que oprime a los fieles. El número 666 coincide con el valor numérico de 'Nerón César' escrito en letras hebreas, una explicación que aceptan muchos especialistas. El libro pertenece al género apocalíptico judío, como Daniel o el Primer libro de Enoc, que revela en visiones simbólicas el sentido oculto de la historia.

El texto y sus manuscritos

Es el libro del Nuevo Testamento con menos manuscritos griegos. Los más antiguos son papiros de los siglos III-IV como P47 y P115, y los mejores testigos son los códices Alejandrino y de Efrén (siglo V) y el Sinaítico; el Vaticano no lo incluye. Su lugar en el canon se discutió en las iglesias de Oriente durante siglos. Para su edición de 1516, de la que deriva el Textus Receptus que sigue la RV1909, Erasmo solo tuvo un manuscrito del siglo XII al que le faltaban los últimos versículos (22:16-21). Los tradujo él mismo del latín de la Vulgata, y por eso algunas lecturas de ese pasaje no tienen apoyo en ningún manuscrito griego antiguo.

Resumen completo

Contiene spoilers: cuenta toda la historia, incluido el final.

El libro se presenta como 'la revelación de Jesucristo' comunicada a Juan, desterrado en Patmos. En la primera visión, un personaje glorioso, 'semejante al Hijo del hombre', le ordena escribir. Los capítulos 2 y 3 contienen siete cartas a las iglesias de Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. Cada una mezcla elogios, reproches (a los nicolaítas, a 'Jezabel', a la tibieza de Laodicea) y promesas 'al que venciere'.

En los capítulos 4 y 5, Juan es llevado al cielo y ve el trono de Dios rodeado de veinticuatro ancianos y cuatro seres vivientes. Nadie puede abrir un libro sellado con siete sellos, salvo un Cordero 'como inmolado'. Al abrir los primeros cuatro sellos salen los cuatro jinetes: el del caballo blanco, la guerra, el hambre y la Muerte en un caballo amarillo. Siguen los mártires que claman justicia y un gran terremoto cósmico.

Antes del séptimo sello se marca a 144.000 siervos de las tribus de Israel y aparece una multitud incontable vestida de blanco. El séptimo sello trae silencio en el cielo y siete trompetas, que desatan plagas sobre la tierra, el mar y los astros, langostas del abismo guiadas por Abaddón y ejércitos de jinetes. Un ángel entrega a Juan un librito para que lo coma. Dos testigos profetizan, mueren y resucitan en la gran ciudad.

El capítulo 12 es el centro simbólico: una mujer vestida del sol da a luz a un hijo, y un gran dragón rojo de siete cabezas intenta devorarlo. Miguel y sus ángeles vencen al dragón en el cielo y lo arrojan a la tierra. En el capítulo 13 surge del mar una bestia de siete cabezas a la que el dragón da su poder, y de la tierra otra que obliga a todos a llevar su marca. Su número es 666.

Los capítulos 14 a 16 alternan visiones de los fieles con el Cordero en el monte de Sión y anuncios de juicio. Siete ángeles derraman siete copas de la ira: llagas, mar de sangre, sol abrasador, tinieblas y la reunión de los reyes en el lugar llamado Armagedón.

Los capítulos 17 y 18 presentan a 'Babilonia la grande', una mujer vestida de púrpura, ebria de la sangre de los mártires y sentada sobre una bestia de siete cabezas, que son 'siete montes'. Se narra su caída, con un largo lamento de reyes, mercaderes y marineros que lloran la pérdida de su comercio.

En el capítulo 19 el cielo celebra con aleluyas las 'bodas del Cordero', y un jinete en caballo blanco, 'Fiel y Verdadero', vence a la bestia y al falso profeta, que son arrojados a un lago de fuego. El capítulo 20 cuenta que Satanás es encadenado mil años mientras los mártires reinan con Cristo. Después es soltado, reúne a Gog y Magog, es derrotado y arrojado al lago de fuego. Se celebra el juicio de los muertos ante un gran trono blanco.

Los capítulos 21 y 22 describen un cielo nuevo y una tierra nueva y la 'Jerusalem nueva' que baja del cielo como una novia. Es una ciudad cúbica de oro y piedras preciosas, con doce puertas de perla, sin templo ni sol, porque Dios y el Cordero la iluminan. En ella corre el río del agua de la vida y crece el árbol de la vida. Dios enjugará toda lágrima y no habrá más muerte. El libro termina advirtiendo que nadie añada ni quite nada a sus palabras, con la promesa 'vengo en breve' y la respuesta 'Ven, Señor Jesús'.

Dominio público. Reina-Valera, revisión de 1909, vía eBible.org; acentuación modernizada. Números Strong de la misma edición.