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2 Samuel Anónimo

Antiguo Testamento · Libros históricos

2 Samuel

Anónimo

Siglos X–VI a. C. · Antiguo Israel

  • 1 h 50 min
  • Media

De qué trata

Es la historia del reinado de David. Tras la muerte de Saúl, David reina primero sobre Judá y después sobre todo Israel, conquista Jerusalem, lleva allí el arca y recibe la promesa de una dinastía eterna. A partir de su adulterio con Bath-sheba y el asesinato de Uría, todo se tuerce: violación y venganza entre sus hijos, la rebelión de Absalom, la huida del rey y una guerra civil.

Por qué importa

Muchos especialistas consideran los capítulos 9 a 20 una de las primeras grandes obras de prosa histórica del mundo, por su realismo y su retrato de un rey lleno de defectos. La promesa de Nathán a David (capítulo 7) es la raíz de la esperanza en un «hijo de David», el Mesías, que marcó al judaísmo y al cristianismo. La elegía «¡Cómo han caído los valientes!», la parábola de la cordera del pobre o el llanto «¡Hijo mío Absalom!» han inspirado a poetas, pintores y músicos durante siglos, como la novela «¡Absalón, Absalón!» de Faulkner o el lamento «When David Heard» de Tomkins.

Para quién es

Para quien quiera leer un retrato del poder sin propaganda: el héroe es también adúltero, asesino y mal padre. Es narración casi continua, intensa y bien construida; los últimos capítulos son apéndices más variados.

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¡Cómo han caído los valientes! (1:19)

Personajes
David
Rey de Judá y luego de todo Israel, que toma Jerusalem y funda una dinastía.
Joab
Sobrino y general de David, eficaz y despiadado.
Abner
General de Saúl que se pasa al bando de David y es asesinado por Joab.
Is-boseth
Hijo de Saúl, rey de las tribus del norte durante dos años, asesinado por dos de sus hombres.
Michâl
Hija de Saúl, que desprecia a David cuando lo ve danzar ante el arca.
Mephi-boseth
Hijo cojo de Jonathán, a quien David acoge en su mesa.
Bath-sheba
Mujer de Uría con quien David comete adulterio, madre de Salomón.
Uría
Soldado heteo, marido de Bath-sheba, a quien David hace morir en la guerra.
Nathán
Profeta que anuncia a David una dinastía eterna y luego le reprocha su crimen.
Salomón
Hijo de David y Bath-sheba, futuro sucesor de su padre.
Amnón
Primogénito de David, que viola a su media hermana Thamar y es asesinado por Absalom.
Thamar
Hija de David, violada por su hermanastro Amnón.
Absalom
Hijo de David, apuesto y ambicioso, que se rebela contra su padre y muere en la guerra.
Achitophel
Consejero de David que se une a Absalom y se ahorca cuando su consejo es rechazado.
Jerusalem
Ciudad jebusea que David conquista y convierte en su capital.
Contexto

El autor

Samuel era originalmente un solo libro; la división en dos procede de la Septuaginta, que llamó a Samuel y Reyes «libros de los Reinos». La tradición judía lo atribuía a Samuel, Gad y Nathán. En 1943 el alemán Martin Noth propuso que los libros de Josué, Jueces, Samuel y Reyes forman, junto con el Deuteronomio, una sola obra, la «historia deuteronomista»: una historia de Israel desde la conquista hasta el exilio, escrita con las ideas y el estilo del Deuteronomio a partir de fuentes más antiguas. Hoy la mayoría de los especialistas acepta esa idea en lo esencial, aunque discute cómo se hizo: unos, siguiendo a Frank Moore Cross, piensan en una primera edición en tiempos del rey Josías (finales del siglo VII a. C.) completada durante el exilio; otros ven varias capas de redacción, todas del exilio o de después. En 2 Samuel los especialistas distinguen el final de la «historia del ascenso de David» (capítulos 1–5) y la llamada «historia de la sucesión» (capítulos 9–20 y 1 Reyes 1–2), un relato de gran calidad que explica cómo llegó Salomón al trono y que algunos fechan muy cerca de los hechos, en el siglo X a. C., aunque otros lo creen mucho más tardío. Los capítulos 21 a 24 son un apéndice de materiales diversos.

La época

El reinado de David se sitúa tradicionalmente hacia el 1010–970 a. C. Ninguna inscripción de su época lo menciona, pero la estela de Tel Dan (siglo IX a. C.) habla de la «casa de David», lo que indica que una dinastía de Judá se reclamaba de él. Los arqueólogos discuten el tamaño de su reino: unos ven en las ruinas de Jerusalem y de otros lugares indicios de un Estado organizado ya en el siglo X; otros piensan que fue un pequeño señorío en las montañas de Judá y que el imperio que describe el texto, desde el Éufrates hasta Egipto, es una idealización de siglos posteriores.

El texto y sus manuscritos

Se escribió en hebreo. El texto masorético de Samuel es uno de los peor conservados de la Biblia, con frases incompletas y palabras perdidas al copiarse. Entre los Rollos del Mar Muerto hay tres manuscritos de Samuel; el más extenso (4QSam a, siglo I a. C.) coincide a menudo con la Septuaginta frente al masorético y trae pasajes que este ha perdido, y otro (4QSam b) es de los manuscritos bíblicos más antiguos que se conocen. La RV1909 traduce del hebreo masorético, cuya copia completa más antigua es el Códice de Leningrado (1008); el Códice de Alepo (c. 930) conserva estos libros. Por eso muchas traducciones modernas corrigen el hebreo con la ayuda de Qumrán y del griego, cosa que la RV1909 no hace.

Resumen completo

Contiene spoilers: cuenta toda la historia, incluido el final.

Un amalecita trae a David la corona de Saúl y dice haberlo rematado; David lo hace ejecutar y entona una elegía por Saúl y Jonathán: «¡Cómo han caído los valientes!». David es ungido rey de Judá en Hebrón, mientras Abner, general de Saúl, proclama rey del resto de Israel a Is-boseth, hijo de Saúl. Sigue una larga guerra entre las dos casas. Abner se pasa al bando de David, pero Joab lo asesina para vengar a su hermano; poco después, Is-boseth es asesinado mientras duerme. Las tribus del norte ungen a David rey de todo Israel.

David conquista Jerusalem, la ciudad de los jebuseos, y la convierte en su capital, la «ciudad de David». Lleva allí el arca del pacto entre fiestas y danzas —en el camino, Uzza muere fulminado por tocarla—, y su esposa Michâl lo desprecia por danzar medio desnudo ante el pueblo. David quiere construir un templo, pero el profeta Nathán le transmite la respuesta de Dios: será Dios quien le construya una «casa», una dinastía, y su trono será estable para siempre. David vence a filisteos, moabitas, sirios y amonitas, y acoge en su mesa a Mephi-boseth, el hijo cojo de Jonathán.

Mientras su ejército asedia Rabba, la capital amonita, David ve desde la azotea de su palacio a Bath-sheba bañándose, se acuesta con ella y la deja embarazada. Como Uría, su marido, se niega a dormir en su casa mientras sus compañeros están en campaña, David ordena a Joab que lo ponga en lo más duro de la batalla y lo abandone. Nathán le cuenta entonces la historia de un rico que roba la única cordera de un pobre; David, indignado, dice que ese hombre merece la muerte, y Nathán le responde: «Tú eres aquel hombre». El niño de Bath-sheba muere; después nace Salomón.

La violencia entra en la familia de David. Su primogénito Amnón viola a su media hermana Thamar y luego la echa con desprecio; David no lo castiga. Dos años después, Absalom, hermano de Thamar, hace matar a Amnón en un banquete y huye. Con la mediación de Joab y de una mujer sabia de Tecoa, vuelve a Jerusalem, y durante años se gana el favor del pueblo en la puerta de la ciudad, hasta que se hace proclamar rey en Hebrón.

David huye de Jerusalem llorando, con los pies descalzos. Deja atrás a su amigo Husai para que finja servir a Absalom y contrarreste los consejos de Achitophel, el mejor consejero del reino, que se ha pasado al rebelde. Por el camino, Semei, un pariente de Saúl, lo maldice y le arroja piedras. Absalom toma posesión públicamente de las concubinas de su padre, pero sigue el consejo de Husai y no el de Achitophel, que se ahorca. En la batalla del bosque de Ephraim, la cabeza de Absalom queda enganchada en un alcornoque mientras huye en su mulo, y Joab, desobedeciendo la orden de David de respetar su vida, lo mata. Al saberlo, David se encierra a llorar: «¡Hijo mío Absalom, hijo mío, hijo mío Absalom!».

David vuelve a Jerusalem, perdona a Semei y se reconcilia con las tribus, pero estalla otra rebelión, la de Seba, y Joab asesina a Amasa, el general que David había nombrado en su lugar. Los últimos capítulos son apéndices de origen diverso: la entrega de siete descendientes de Saúl a los gabaonitas, que los ejecutan, y la vigilia de Rispa junto a sus cuerpos; las hazañas de los valientes de David contra gigantes filisteos; un largo cántico de acción de gracias, casi idéntico al Salmo 18, y las «postreras palabras de David».

El libro termina con un censo que David ordena y que Dios castiga con una peste que mata a setenta mil personas. Cuando el ángel exterminador llega sobre Jerusalem, David pide que el castigo caiga sobre él y no sobre el pueblo. Por indicación del profeta Gad, compra la era de Arauna el jebuseo, levanta allí un altar y ofrece sacrificios, y la plaga se detiene. Según el libro de las Crónicas, en ese lugar se construyó después el templo.

Dominio público. Reina-Valera, revisión de 1909, vía eBible.org; acentuación modernizada. Números Strong de la misma edición.