Nuevo Testamento · Cartas de Pablo
2 Corintios
Pablo de Tarso
- 33 min
- Exigente
De qué trata
Es la carta más personal y apasionada de Pablo. Tras una crisis grave con la comunidad de Corinto, Pablo explica sus cambios de planes, celebra una reconciliación, organiza una colecta para los pobres de Jerusalén y, en los últimos capítulos, se defiende con ironía y dureza de unos rivales a los que llama «grandes apóstoles». El tono cambia tanto que muchos piensan que reúne varias cartas.
Por qué importa
Es la mejor ventana al carácter de Pablo: sus heridas, sus dudas, su orgullo y su vulnerabilidad. Aquí habla de su «aguijón en mi carne», de su visión del «tercer cielo» y de la larga lista de azotes, naufragios y peligros que sufrió. Frases como «la letra mata, mas el espíritu vivifica» o «Tenemos empero este tesoro en vasos de barro» pasaron a la tradición literaria y jurídica.
Para quién es
Para el lector interesado en la persona de Pablo más que en su doctrina, y en cómo se vivía un conflicto de autoridad en una comunidad antigua. Es una lectura difícil, porque alude a hechos que no explica y cambia de tono bruscamente. Ayuda haber leído antes 1 Corintios.
El cual asimismo nos hizo ministros suficientes de un nuevo pacto: no de la letra, mas del espíritu; porque la letra mata, mas el espíritu vivifica. (3:6)
Personajes
- Pablo
- Autor de la carta, que defiende su autoridad de apóstol ante una comunidad que duda de él.
- Timoteo
- Colaborador que figura con Pablo como remitente.
- Tito
- Colaborador griego que hace de mediador con Corinto y trae a Pablo buenas noticias.
- Silvano
- Compañero de Pablo en la fundación de la comunidad de Corinto.
- Moisés
- Legislador de Israel, cuyo rostro velado usa Pablo como imagen de la antigua alianza.
- Eva
- La primera mujer, engañada por la serpiente, que Pablo usa como advertencia.
- Satanás
- El adversario, que según Pablo se disfraza de «ángel de luz».
- Aretas
- Rey de los nabateos, cuyo gobernador en Damasco intentó apresar a Pablo.
- Corinto
- Ciudad griega destinataria de la carta.
- Macedonia
- Región del norte de Grecia desde donde Pablo escribe y cuyas iglesias pone como ejemplo de generosidad.
Contexto
El autor
Nadie discute que la carta sea de Pablo, pero sí su unidad. Muchos especialistas creen que es una recopilación de varias cartas o fragmentos escritos en momentos distintos: los capítulos 10 a 13 serían parte de la «carta de lágrimas» mencionada en 2:4 o una carta posterior; los capítulos 8 y 9 podrían ser dos notas separadas sobre la colecta; y el pasaje de 6:14–7:1, de estilo distinto, podría ser una inserción. Otros defienden que es una sola carta escrita con interrupciones. No hay consenso.
La época
Se escribió hacia el año 55–56, desde Macedonia, en medio de la relación tormentosa de Pablo con Corinto, que incluyó al menos tres visitas y cuatro cartas, de las que solo se conservan dos. Sus rivales parecen ser predicadores cristianos de origen judío que presumían de credenciales, elocuencia y visiones, y que acusaban a Pablo de no estar a la altura. Para muchos historiadores, el conflicto refleja las tensiones dentro del movimiento cristiano primitivo sobre quién tenía autoridad para enseñar.
El texto y sus manuscritos
El manuscrito más antiguo es el papiro P46, de hacia el año 200, seguido de los Códices Sinaítico y Vaticano, del siglo IV. Ningún manuscrito conserva las supuestas cartas por separado: la carta circuló siempre en su forma actual. El Nuevo Testamento de la RV1909 sigue el *Textus Receptus* y añade al final una nota de copista sobre el envío. En esta edición, el saludo de 13:12 agrupa lo que otras numeran como dos versículos, de modo que la bendición final es el 13:13.
Resumen completo
Contiene spoilers: cuenta toda la historia, incluido el final.
Pablo y Timoteo saludan a la iglesia de Corinto y a los creyentes de toda Acaya. Pablo bendice a Dios por el consuelo recibido en medio de una tribulación tan grave en Asia que llegó a temer por su vida. Explica por qué no visitó Corinto como había prometido: no quiso causar otra visita dolorosa, y en su lugar escribió una carta «con muchas lágrimas». Pide ahora que perdonen y acojan a quien lo había ofendido.
En los capítulos 3 a 5 reflexiona sobre su ministerio. Compara la antigua alianza, escrita en piedra, con la nueva, escrita por el Espíritu en los corazones, y usa la imagen del velo que cubría el rostro de Moisés. Dice que lleva su tesoro «en vasos de barro»: aunque sufre, no se desanima, porque espera una morada eterna cuando su cuerpo terrenal se deshaga. Su tarea, dice, es un «ministerio de la reconciliación» entre Dios y la humanidad.
Pablo abre su corazón a los corintios y les pide que también se abran a él. Un breve pasaje (6:14–7:1) pide no unirse en yugo desigual con los infieles. Luego cuenta su alegría cuando Tito llegó a Macedonia con la noticia de que la comunidad se había arrepentido.
Los capítulos 8 y 9 tratan de la colecta para los pobres de Jerusalén. Pablo pone como ejemplo a las iglesias de Macedonia, que dieron con generosidad a pesar de su pobreza, recuerda que Cristo «se hizo pobre» por ellos y anuncia el envío de Tito y otros dos hermanos para organizarla, porque «Dios ama el dador alegre».
Con el capítulo 10 el tono cambia por completo. Pablo responde a acusaciones de ser fuerte en sus cartas pero débil en persona, y ataca a unos predicadores rivales, a los que llama irónicamente «grandes apóstoles» y falsos apóstoles disfrazados, como Satanás se disfraza de ángel de luz. Obligado, dice, a hablar «como poco sabio», hace un recuento de sus sufrimientos: azotes, cárceles, naufragios, hambre y peligros, hasta su huida de Damasco descolgado del muro en un serón.
Cuenta que fue arrebatado al tercer cielo, donde oyó palabras que no se pueden decir, y que para que no se envaneciera se le dio «un aguijón en mi carne»; al pedir que se le quitara, oyó: «Bástate mi gracia; porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona». Anuncia una tercera visita, advierte que no será indulgente y pide a los corintios que se examinen a sí mismos. La carta termina con una exhortación a la paz y una bendición trinitaria.