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1 Tesalonicenses Pablo de Tarso

Nuevo Testamento · Cartas de Pablo

1 Tesalonicenses

Pablo de Tarso

c. 50–51 d. C. · Grecia

  • 10 min
  • Fácil

De qué trata

Es una carta breve y cariñosa de Pablo a una comunidad joven de Tesalónica, en Macedonia, que había fundado poco antes y que sufría hostilidad. Recuerda su estancia entre ellos, se alegra de las buenas noticias que le trajo Timoteo y responde a una inquietud concreta: qué pasará con los creyentes que mueran antes del regreso de Cristo.

Por qué importa

Es muy probablemente el escrito cristiano más antiguo que se conserva, unos veinte años anterior al primer evangelio. Muestra cómo los primeros creyentes esperaban el fin de los tiempos de forma inminente. Su descripción de los vivos «arrebatados en las nubes» (4:17) dio origen, en el siglo XIX, a la creencia en el «rapto», muy difundida en ciertas iglesias evangélicas y en la cultura popular estadounidense, y su imagen del día del Señor que llega «como ladrón de noche» se volvió proverbial.

Para quién es

Para quien quiera leer el texto cristiano más antiguo y ver cómo era una comunidad en sus primeros meses. Se lee en media hora y es fácil de seguir. Es una buena introducción a las cartas de Pablo.

Cristianismo primitivo Para pensarLectura ligera Muerte y esperanzaProfecíaFeAmor

Examinadlo todo; retened lo bueno. (5:21)

Personajes
Pablo
Fundador de la comunidad, que escribe poco después de haber tenido que abandonar la ciudad.
Silvano
Compañero de Pablo en la misión, el mismo que Hechos llama Silas.
Timoteo
Colaborador enviado por Pablo a Tesalónica, que vuelve con buenas noticias.
Macedonia
Región del norte de Grecia, cuya capital era Tesalónica.
Acaya
Provincia romana del sur de Grecia, con capital en Corinto.
Atenas
Ciudad donde Pablo se quedó solo mientras enviaba a Timoteo.
Filipos
Ciudad donde Pablo y sus compañeros fueron maltratados antes de llegar a Tesalónica.
Contexto

El autor

Es una de las siete cartas indiscutidas de Pablo, escrita junto con Silvano y Timoteo. Lo único que algunos especialistas discuten es el pasaje contra los judíos de 2:14-16, que parece aludir a la destrucción de Jerusalén del año 70 («vino sobre ellos la ira hasta el extremo»); por eso hay quien lo considera una añadidura posterior, aunque no hay manuscritos sin él y muchos lo defienden como de Pablo.

La época

Pablo escribe hacia el año 50–51, probablemente desde Corinto, pocos meses después de fundar la comunidad durante su segundo viaje. Tesalónica, la actual Salónica, era la capital de la provincia romana de Macedonia, un gran puerto en la vía Egnatia, la calzada que unía Roma con Oriente. Los conversos eran sobre todo paganos, artesanos y trabajadores. La comunidad esperaba que Cristo volviera en vida de ellos, y la muerte de algunos miembros les causaba desconcierto.

El texto y sus manuscritos

Los manuscritos más antiguos con partes de la carta son el papiro P46, de hacia el año 200, que solo conserva algunos fragmentos, y el P30, del siglo III; los primeros textos completos son los de los Códices Sinaítico y Vaticano, del siglo IV. El texto está bien conservado. El Nuevo Testamento de la RV1909 sigue el *Textus Receptus*, que añade al final una nota de copista que la sitúa en Atenas.

Resumen completo

Contiene spoilers: cuenta toda la historia, incluido el final.

Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la iglesia de los Tesalonicenses. Dan gracias porque estos abandonaron los ídolos para servir al Dios vivo y esperar a su Hijo, y porque su ejemplo es conocido en Macedonia y Acaya.

Pablo recuerda cómo llegaron a la ciudad tras ser maltratados en Filipos, cómo predicaron sin buscar dinero ni halagos, trabajando día y noche para no ser una carga, y cómo los trataron con el cariño de una madre y la firmeza de un padre. Dice que los tesalonicenses sufrieron a manos de sus compatriotas lo mismo que las iglesias de Judea, y en ese contexto incluye una dura frase contra los judíos que «mataron al Señor Jesús».

Cuenta que, al no poder volver, se quedó en Atenas y envió a Timoteo para fortalecerlos; este ha vuelto con buenas noticias de su fe y su cariño, y Pablo se siente consolado. Ora para volver a verlos.

En los capítulos 4 y 5 da instrucciones: vivir en santidad, apartarse de la fornicación, amarse como hermanos y trabajar con las propias manos. Responde luego a la pregunta sobre los que han muerto: no deben entristecerse «como los otros que no tienen esperanza», porque cuando el Señor descienda del cielo con trompeta de Dios, primero resucitarán los muertos y después los vivos serán arrebatados con ellos en las nubes. Nadie sabe cuándo será: el día del Señor llegará como un ladrón de noche, y por eso hay que vivir despiertos y sobrios.

La carta termina con consejos breves: respetar a quienes los dirigen, ayudar a los débiles, estar siempre gozosos, orar sin cesar, no apagar el Espíritu ni menospreciar las profecías, examinarlo todo y retener lo bueno. Pide que la carta se lea a todos los hermanos y se despide con una bendición.

Dominio público. Reina-Valera, revisión de 1909, vía eBible.org; acentuación modernizada. Números Strong de la misma edición.