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1 Samuel Anónimo

Antiguo Testamento · Libros históricos

1 Samuel

Anónimo

Siglos X–VI a. C. · Antiguo Israel

  • 2 h 13 min
  • Media

De qué trata

Narra el paso de Israel de una confederación de tribus a un reino. Empieza con el nacimiento del profeta Samuel y la captura del arca por los filisteos; sigue con la petición del pueblo de tener un rey «como todas las gentes», y con Saúl, el primer rey, elegido y después rechazado. La segunda mitad cuenta el ascenso del joven David, su victoria sobre Goliath, su amistad con Jonathán y su huida de un Saúl enloquecido por los celos, hasta la muerte de Saúl en la batalla de Gilboa.

Por qué importa

Es una de las cumbres de la narrativa antigua: sus personajes tienen una complejidad psicológica rara en la literatura de su tiempo, y la historia de Saúl se ha leído como una auténtica tragedia. La lucha de David y Goliath se convirtió en la imagen universal del débil que vence al poderoso y dio la estatua de Miguel Ángel, entre muchas otras obras. El libro es además una reflexión antigua sobre el poder: la advertencia de Samuel sobre lo que hará un rey (capítulo 8) se ha citado en los debates sobre la monarquía desde el siglo XVII.

Para quién es

Para quien disfrute de las grandes historias de ambición, amistad, celos y caída. Es narración casi de principio a fin y se lee con facilidad; sus personajes interesarán a cualquier lector de novelas.

Antiguo Israel ÉpicoIntenso PoderPadres e hijosGuerraFe

Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios (15:22)

Personajes
Anna
Mujer estéril que pide un hijo a Dios en Silo y da a luz a Samuel.
Eli
Anciano sacerdote de Silo que cría a Samuel y muere al saber que el arca ha sido capturada.
Samuel
Profeta y último juez de Israel, que unge a los dos primeros reyes, Saúl y David.
Saúl
Primer rey de Israel, valiente pero inestable, rechazado por Dios y consumido por los celos.
Jonathán
Hijo de Saúl, guerrero audaz y amigo leal de David.
Isaí
Padre de David, de Beth-lehem.
David
El hijo menor de Isaí, pastor y músico, que vence a Goliath y huye de Saúl.
Goliath
Gigante filisteo de Gath que desafía al ejército de Israel y muere de una pedrada.
Michâl
Hija de Saúl y primera esposa de David, a quien ayuda a escapar.
Abner
General del ejército de Saúl.
Agag
Rey de los amalecitas, perdonado por Saúl y ejecutado por Samuel.
Nabal
Rico ganadero, áspero y necio, que niega ayuda a David.
Abigail
Esposa prudente de Nabal que evita la venganza de David y después se casa con él.
Achîs
Rey filisteo de Gath con quien David se refugia huyendo de Saúl.
Silo
Santuario donde se guarda el arca al comienzo del libro.
Contexto

El autor

Los dos libros de Samuel eran originalmente uno solo, y la Septuaginta los dividió, junto con Reyes, en cuatro «libros de los Reinos». El Talmud atribuye la primera parte a Samuel y el resto a los profetas Gad y Nathán, pero Samuel muere en el capítulo 25. En 1943 el alemán Martin Noth propuso que los libros de Josué, Jueces, Samuel y Reyes forman, junto con el Deuteronomio, una sola obra, la «historia deuteronomista»: una historia de Israel desde la conquista hasta el exilio, escrita con las ideas y el estilo del Deuteronomio a partir de fuentes más antiguas. Hoy la mayoría de los especialistas acepta esa idea en lo esencial, aunque discute cómo se hizo: unos, siguiendo a Frank Moore Cross, piensan en una primera edición en tiempos del rey Josías (finales del siglo VII a. C.) completada durante el exilio; otros ven varias capas de redacción, todas del exilio o de después. En Samuel la intervención deuteronomista es más ligera que en otros libros, y los especialistas distinguen fuentes anteriores: un relato sobre el arca (capítulos 4–6), tradiciones contrarias y favorables a la monarquía en la elección de Saúl, y la «historia del ascenso de David» (16 a 2 Samuel 5), que muchos leen como una defensa de David frente a la acusación de haber usurpado el trono de Saúl.

La época

Los hechos se sitúan hacia el 1050–1000 a. C., cuando la presión de los filisteos, con su armamento de hierro y sus ciudades de la costa, empujó a las tribus a unirse bajo un rey. No hay inscripciones de esa época que mencionen a Saúl o a David, y su historicidad se discute: la estela de Tel Dan, del siglo IX a. C., menciona la «casa de David», lo que indica que una dinastía se reclamaba de él, pero muchos arqueólogos piensan que su reino fue mucho más pequeño y rural de lo que cuenta el texto. Los relatos se pusieron por escrito y se reelaboraron siglos después.

El texto y sus manuscritos

Se escribió en hebreo. El texto masorético de Samuel es uno de los peor conservados de la Biblia, con frases incompletas y palabras perdidas al copiarse. Entre los Rollos del Mar Muerto hay tres manuscritos de Samuel; el más extenso (4QSam a, siglo I a. C.) coincide a menudo con la Septuaginta frente al masorético y trae pasajes que este ha perdido, y otro (4QSam b) es de los manuscritos bíblicos más antiguos que se conocen. La RV1909 traduce del hebreo masorético, cuya copia completa más antigua es el Códice de Leningrado (1008); el Códice de Alepo (c. 930) conserva estos libros. Por eso muchas traducciones modernas corrigen el hebreo con la ayuda de Qumrán y del griego, cosa que la RV1909 no hace.

Resumen completo

Contiene spoilers: cuenta toda la historia, incluido el final.

Anna, una de las dos esposas de Elcana, sufre por no tener hijos y por las burlas de la otra, Peninna. En el santuario de Silo reza en silencio con tanta intensidad que el sacerdote Eli la cree borracha. Dios le concede un hijo, Samuel, y ella lo entrega al servicio del santuario tras pronunciar un cántico de alabanza. Los hijos de Eli, Ophni y Phinees, abusan de su cargo. Una noche, el niño Samuel oye que lo llaman: es Dios, que le anuncia el castigo de la casa de Eli. «Habla, que tu siervo oye», responde Samuel.

Los filisteos derrotan a Israel, capturan el arca del pacto y matan a los hijos de Eli; al oír la noticia, el anciano cae de su silla y se rompe la nuca. El arca, llevada al templo de Dagón en Asdod, derriba la estatua del dios y siembra plagas entre los filisteos, que acaban devolviéndola en un carro tirado por vacas. Samuel juzga a Israel y vence a los filisteos en Mizpa.

Ya anciano, Samuel ve que sus hijos no son justos, y el pueblo le pide un rey. Samuel lo toma como un rechazo a Dios y advierte que el rey les quitará hijos, tierras y cosechas, pero el pueblo insiste. Saúl, un joven benjamita alto y apuesto que busca unas asnas perdidas de su padre, es ungido en secreto por Samuel y luego elegido por sorteo. Se gana el apoyo de todos al salvar a la ciudad de Jabes de Galaad de los amonitas.

Pronto llegan los fallos. En Gilgal, cansado de esperar a Samuel, Saúl ofrece él mismo un sacrificio, y Samuel le anuncia que su reino no durará. Su hijo Jonathán ataca por sorpresa un puesto filisteo en Michmas y provoca una gran victoria, pero casi es ejecutado por haber comido miel en contra de un juramento de su padre. En la guerra contra Amalec, Saúl perdona al rey Agag y lo mejor del ganado en lugar de destruirlo todo, como se le había ordenado; Samuel le dice que «el obedecer es mejor que los sacrificios», le anuncia que Dios lo ha rechazado y mata él mismo a Agag.

Samuel va a Beth-lehem y unge en secreto a David, el menor de los hijos de Isaí, porque «Jehová mira el corazón». Un espíritu malo atormenta a Saúl, y David entra a su servicio tocando el arpa. Cuando el gigante filisteo Goliath desafía a Israel, David, un muchacho pastor, se enfrenta a él sin armadura y lo mata con una piedra de su honda. Jonathán y David se hacen amigos íntimos, pero las mujeres cantan «Saúl hirió sus miles, y David sus diez miles», y Saúl empieza a ver en David un rival.

Saúl intenta matar a David con su lanza, le exige cien prepucios de filisteos como dote por su hija Michâl con la esperanza de que muera en el intento, y envía hombres a buscarlo a su casa. Michâl lo descuelga por una ventana y Jonathán le avisa con una señal de flechas de que debe huir. David vive como un fugitivo: recibe pan y la espada de Goliath de los sacerdotes de Nob —a los que Saúl manda matar por ello—, se finge loco ante el rey filisteo Achîs y reúne una banda de descontentos. Dos veces tiene a Saúl a su merced, en una cueva y en su campamento dormido, y las dos veces se niega a matar al «ungido de Jehová». Entre medias muere Samuel, y David se casa con Abigail, la viuda del necio Nabal.

Para escapar definitivamente de Saúl, David se pone al servicio de Achîs, que le da la ciudad de Siclag. Ante una gran ofensiva filistea, Saúl, desesperado porque Dios ya no le responde, consulta a una mujer con «espíritu de python» en Endor, que hace subir el espíritu de Samuel; este le anuncia que al día siguiente él y sus hijos estarán muertos. Los filisteos no se fían de David y lo mandan de vuelta, y él recupera de los amalecitas a las familias raptadas en Siclag. En el monte Gilboa, los filisteos derrotan a Israel, mueren Jonathán y sus hermanos y Saúl, herido, se echa sobre su propia espada. Los filisteos cuelgan su cuerpo en el muro de Beth-san, y los hombres de Jabes de Galaad, a quienes él había salvado, lo rescatan de noche y lo entierran.

Dominio público. Reina-Valera, revisión de 1909, vía eBible.org; acentuación modernizada. Números Strong de la misma edición.